Pese a las intensas lluvias y a los estragos ocasionados por éstas en la vía que conduce hacía los municipios de Valparaíso y Caramanta, en el suroeste antioqueño, se logró abrir paso para vehículos hasta de 3.5 toneladas de peso.
Para optimizar el transporte en el lugar después de la caída del puente que comunica las dos localidades, el Instituto Nacional de Vías (Invías) prestó un puente metálico que fue traído desde el Bajo Cauca para instalarlo en el sitio del desastre, de manera provisional.
Por otro lado, miembros de la Secretaría de Infraestructura Física de Antioquia esperan que con los trabajos realizados en la zona en los próximos días se normalice la circulación de vehículos en la vía.